La caja de luz es un recurso publicitario retroiluminado que destaca imágenes, logotipos o mensajes mediante el uso de luz LED en su interior. Está compuesta por una estructura metálica o de aluminio, una superficie frontal translúcida y un sistema de iluminación uniforme que resalta el contenido gráfico incluso en condiciones de poca luz. Es ideal para señalética, exhibidores, vitrinas, puntos de venta y espacios interiores. Ofrece alta visibilidad, colores intensos y una apariencia moderna. Su diseño permite cambios rápidos de imagen y un mantenimiento sencillo, convirtiéndola en una herramienta efectiva y estética para atraer la atención del público.